De repente me llegaste tú, me has llenado el corazón de vida.
No te vayas nunca de mi lado. Quédate.
Cada vez que pienso en ti, tengo motivos para amarte siempre hasta la eternidad.
Y cada vez que pienso en ti se nota que esto es algo diferente a cualquier forma de amor.
Me iluminaste con tu dulce voz y ahora nunca voy a dejarte ir. ♪



7 de agosto de 2010


¿Alguna vez he leído una historia de amor? Sí. Si he leído algunas y muy lindas. ¿Sabes? Hace algún tiempo, en uno de mis tantos sueños estando despierta, imagine e idealice mi propia historia de amor. Muchos como yo, alguna vez se preguntaron, ¿cómo reconocer cuando es amor de verdad? ¿Cuándo es que llega el amor de tu vida?, aquel que muchos buscan y otros no encuentran.
Sin mucho buscarlo, y de sorpresa, apareció el amor a mi vida hace algunos meses. ¿Sabes cuándo fue? El día en que te vi por primera vez. Quizá para algunos, fue un día mas, una mañana como cualquier otra, pero para nosotros, fue diferente. No fue un día más, fue el día en que nuestra vida comenzó a cambiar, y el día primero, de nuestra propia historia de amor. Cuando te encontré, encontré tantas cosas que no sabía que existían. Quisiera que vieras por un momento, dentro de mí, todo lo que cambiaste cuando viniste, cuando me abrazaste, cuando viéndote a los ojos, me di cuenta que a ti te faltaba, lo que yo buscaba y lo que ambos encontramos esa mañana de Abril, sin saberlo. Llegaste en el momento exacto, y no sabía que habrías de venir, no ese día. Llegaste y cambiaste por completo mi vida, como nunca antes sucedió, como nunca antes, alguien pudo. Encontré en tus ojos, aquello que siempre quise sentir, aquello que muchos no valoran y dejan pasar, el amor. Todo cambio desde que estas aquí y todo es tan diferente. Estás conmigo y me veo envuelta de tanta paz, más de la que puedes imaginar. Desde que estás conmigo, todo sabe diferente, todo huele diferente, todo se siente bien, y es que tu amor me hace bien. Sos tan inmenso, mucho más grande de lo que algún ser humano puede imaginar. Llenaste de alegría mi vida, toda mi vida. Me salvaste, tu amor me salvó de tantas cosas. Viniste a enmendar mi vida, a llevarme por el camino correcto, me levantaste y tomaste mi mano, de la manera más linda. Me invitaste a caminar a tu lado, y haber aceptado esa invitación es, sin duda alguna, la mejor decisión y la decisión que más me enorgullece haber tomado. Te elegí, y volvería a elegirte las veces que sean necesarias. Te elegiré siempre, sobre todas las demás cosas. Te vi a los ojos, me refleje en esos hermosos ojos café y sin pensarlo dos veces, te acepte como compañero de viaje. Me has hecho ver, desde aquel día, lo afortunada que soy de conocerte. Si te digo que eres mucho más valioso que un tesoro, no miento. Encontré lo que tanto tiempo quise encontrar y lo encontré contigo, lo encontramos juntos.

Nadie me ha hecho sonreír tanto, como vos. Y si alguien se detuviera a observarme, a verme a los ojos, notaria lo loca que estoy de amor. No es un secreto para nadie, somos el uno para el otro. Me enseñaste tantas cosas de la vida y tantas otras, sobre el amor. Me enseñaste a entregarme por completo. Me enseñaste que los sueños se hacen realidad si luchas por ellos. Me enseñaste a ver la vida con otros ojos. Me enseñaste a disfrutar, cada momento que compartimos. Me enseñaste a vivir, fue junto a vos, que yo entendí lo que es el amor. Nadie antes me enseñó lo que vos me estas enseñando. Nadie antes quiso compartir tantas cosas conmigo y mírame, rodeada y envuelta completamente de todo lo que es tuyo, de todo lo que hemos construido hasta ahora. Si alguna vez merecí una bendición, la tuve cuando te conocí, y agradeceré eternamente al cielo y a Dios, la oportunidad de conocerte, la oportunidad de aprender a amar, la oportunidad de ser feliz. Feliz, feliz.. Eso también me lo enseñaste vos, SER FELIZ! La felicidad la encontré en tus brazos, en tus labios, en tus manos, en tu cuerpo, en tu corazón, en tu presencia, en todo lo que sos. Mientras te tenga a mi lado, y mientras te sienta mío, no voy a necesitar absolutamente nada más para ser feliz.



Contigo entendí, que no habrá nada que derrumbe lo que sentimos, que nada es más fuerte que nosotros dos y todo el amor que compartimos. No tengo ni la menor duda, que sos vos. Sos el amor de mi vida, el único amor de mi vida. La persona con la que quiero envejecer. Sos mi más grande sueño, hecho realidad. Me iluminas, me convertís, me salvas cada día, me enamoras y me llevas a tocar el cielo, con cada detalle, con cada beso. Gracias Dios, gracias por haberlo puesto en mi camino. Gracias Luis, por confiarme tu corazón, tu vida, tus sueños y tu amor. Gracias por creer que soy yo, quien te ayudara a cumplir los sueños que aun tienes escondidos. Lo hare, te acompañare en cada paso que des hacia el futuro, siempre estaré a tu lado, amándote como siempre quisiste, como siempre soñamos.

Si alguna vez observas una lágrima sobre mis mejillas cuando te beso, cuando te abrazo, no te preocupes, son de alegría, de la alegría tan inmensa que siento dentro de mí.. Es tan impresionante y asombroso que alguien como yo, haya merecido el honor de poseer tu corazón.

Yo estoy aquí para quedarme (contigo), hasta que se acabe el tiempo. Te amo Luis, te amo para siempre.

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Gracias :)